08 septiembre 2009

Bush encabeza la “lista de las frases más absurdas”, según sondeo web

La estancia de George W. Bush en la Casa Blanca es recordada por muchas cosas, entre ellas por las frases incoherentes y sin sentido que pronunció durante su mandato y que han otorgado al ex presidente estadounidense el dudoso honor de encabezar una “lista de las declaraciones más absurdas”.

La lista ha sido realizada mediante una encuesta a través de internet por la aseguradora británica Aviva, con la participación de 4.000 personas, y tiene a siete políticos entre los diez primeros, acompañados de dos comentaristas deportivos y un futbolista.

George W. Bush es el único que aparece dos veces.

El “top ten” es el siguiente:

1.- George W. Bush, presidente de EEUU, el 5 de agosto de 2004: “nuestros enemigos son innovadores y tienen recursos, y nosotros también. No dejan de pensar nunca en nuevas maneras de hacer daño a nuestro país y a nuestra gente, y nosotros tampoco“.

2.- Arnold Schwarzenegger, gobernador de California, en la campaña electoral de 2003: “creo que el matrimonio gay debería ser entre un hombre y una mujer“.

3.- Donald Rumsfeld, secretario estadounidense de Defensa, el 12 de febrero de 2002: “las informaciones que dicen que algo no ha pasado siempre me resultan interesantes. Hay cosas que sabemos que sabemos. También hay cosas desconocidas conocidas, es decir que sabemos que hay algunas cosas que no sabemos. Pero también hay cosas desconocidas que desconocemos, las que no sabemos que no sabemos”.

4.- Murray Walker, comentarista de automovilismo: “el coche que va en cabeza es absolutamente único, excepto por el que va detrás, que es idéntico”

5.- John Motson, comentarista de fútbol: “para aquellos que estén viendo el partido en blanco y negro, los Spurs van de amarillo”.

6.- Gordon Brown, primer ministro británico, 1 de julio de 2009: “el gasto público total seguirá aumentando y será de un 0 por ciento en el periodo 2013-2014“.

7.- Bill Clinton en 1998 durante su testimonio ante el gran jurado del “caso Lewinsky”: “depende de cuál sea es el significado de la palabra ‘es’. Si ‘es’ significa ‘es y un nunca ha sido’, eso es una cosa; si significa ‘no hay ninguno’, entonces fue una declaración completamente cierta“.

8.- Eric Cantona, futbolista, en 1995: “cuando las gaviotas siguen a la barca de arrastre, es porque piensan que las sardinas van a ser arrojadas al mar”.

9.- George W. Bush, presidente estadounidense, el 22 de julio de 2001: “yo sé lo que creo. Seguiré expresando lo que creo y en lo que creo. Creo que lo que creo es lo correcto“.

10.- Boris Johnson, alcalde de Londres, en 2003: “no podría discrepar menos contigo”.

25 agosto 2009

Editorial de The New York Times: En riesgo la privacidad de quienes visitan sitios web del gobierno



En un editorial publicado por The New York Times titulado “El Gobierno y la web”, el diario advierte sobre nuevas normas en los sitios del gobierno, que permiten rastrear las búsquedas de los visitantes, dentro y fuera de las web oficiales.

A continuación, una versión del editorial publicado hoy:

La administración de Obama está considerando nuevas normas para facilitar a los sitios web del gobierno utilizar “cookies” y otras tecnologías para rastrear a los visitantes. Hay razones válidas para el uso de estas herramientas, pero el gobierno tiene que garantizar de manera inobjetable la protección de la privacidad.
La administración Clinton había adoptado una norma que limita severamente el seguimiento en los sitios web federales. Seguimiento que sólo podía hacerse si los funcionarios demostraban una necesidad imperiosa, y el director del organismo personalmente debía dar la autorización.
La tecnología de seguimiento puede ayudar a mejorar la calidad de los sitios Web mediante la supervisión de cuántas personas están visitando y cómo utilizan el sitio, lo cual facilita la personalización de los servicios. Por ejemplo, el Servicio de Parques podría ofrecer información sobre la base de dónde vive el usuario.
Los fabricantes de navegadores ya ofrecen a los usuarios la posibilidad de eliminar los cookies o incluso rechazarlos totalmente. Pero la tecnología de rastreo todavía puede presentar un riesgo para la privacidad real, especialmente para los no iniciados. Si los usuarios dan información personal en un sitio Web del gobierno, el gobierno podría controlar las visitas a sus otros sitios Web. Se podría hacer esto con las cookies, y también, se puede hacer el seguimiento de las direcciones IP de los usuarios, que pueden estar vinculados a individuos específicos.
En los últimos años, el gobierno ha supervisado qué buscan los usuarios estadounidenses en las bibliotecas y ha espiado ilegalmente las llamadas telefónicas y correo electrónico. A los grupos a favor de la privacidad les preocupa que las nuevas reglas podría allanar el camino para que terceros puedan recoger grandes cantidades de datos a través de los sitios del gobierno.
La Oficina de Gerencia y Presupuesto es la que ha estado elaborando las nuevas normas. Los funcionarios dicen que reconocen que la gente debe saber que cuando usa estos sitios Web se les hará un seguimiento -y se les dará la oportunidad de optar para que no lo rastreen. Pero se necesita más. El gobierno debe comprometerse a mostrar dichos anuncios de manera prominente en todas las páginas Web y de manera mucho más fácil de encontrar, la opción para que los usuarios elijan no ser rastreados.
La información debe ser purgada periódicamente, tan pronto como sea posible. Estas normas deben aplicarse a los terceros que operan en los sitios del gobierno.
La administración de Obama trabaja para aprovechar mejor el poder de Internet en los servicios de gobierno. Eso es bueno. Pero hay que ser conscientes de que la gente debería ser capaz de obtener ayuda y estar seguro de que su privacidad está siendo protegida.

Reflexiones de Fidel: ¡Ojalá me equivoque!


Leí con asombro los despachos cablegráficos de fin de semana sobre la política interna de Estados Unidos, donde es evidente un desgaste sistemático de la influencia del Presidente Barack Obama. Su sorprendente triunfo electoral no habría sido posible sin la profunda crisis política y económica de ese país. Los soldados norteamericanos muertos o heridos en Iraq, el escándalo de las torturas y las cárceles secretas, las pérdidas de vivienda y empleos, habían sacudido a la sociedad norteamericana. La crisis económica se extendía por el mundo incrementando la pobreza y el hambre en los países del Tercer Mundo.

Tales circunstancias hicieron posible la postulación y posterior elección de Obama en una sociedad tradicionalmente racista. No menos del 90% de la población negra, discriminada y pobre, la mayoría de los votantes de origen latinoamericano y una amplia minoría blanca de clase media y obrera, especialmente los jóvenes, votaron por él.

Era lógico que entre los norteamericanos que lo apoyaron se despertaran muchas esperanzas. Transcurridos ocho años de aventurerismo, demagogia y mentiras en los que murieron miles de soldados norteamericanos y casi un millón de iraquíes en una guerra de conquista por el petróleo de ese país musulmán que nada tenía que ver con el atroz ataque a las Torres Gemelas, el pueblo de Estados Unidos estaba hastiado y avergonzado.

No pocas personas de África y otras partes del mundo se entusiasmaron con la idea de que habría cambios en la política exterior de Estados Unidos.

Bastaba, sin embargo, un elemental conocimiento de la realidad para no caer en ilusiones respecto a un posible cambio político en Estados Unidos a partir de la elección del nuevo presidente.

Obama ciertamente se había opuesto a la guerra de Bush en Iraq antes que otros muchos en el Congreso de Estados Unidos. Conocía desde que era adolescente las humillaciones de la discriminación racial, e igual que muchos norteamericanos admiraba al gran luchador por los derechos civiles, Martin Luther King.

Obama nació, se educó, hizo política y tuvo éxito dentro del sistema capitalista imperial de Estados Unidos. No deseaba ni podía cambiar el sistema. Lo curioso es que, a pesar de eso, la extrema derecha lo odia por ser afroamericano y combate lo que el Presidente hace para mejorar la imagen deteriorada de ese país.

Ha sido capaz de comprender que Estados Unidos, con apenas el 4% de la población mundial, consume alrededor del 25% de la energía fósil y es el mayor emisor de gases contaminantes del mundo.

Bush, en sus desvaríos, no suscribió siquiera el Protocolo de Kyoto.

Obama se propone, a su vez, aplicar normas más rígidas a la evasión fiscal. Se informa por ejemplo que, de las 52 mil cuentas financieras de los ciudadanos de Estados Unidos en los bancos de Suiza, éstos suministrarán los datos de aproximadamente 4 500 sospechosos de evasión fiscal.

En Europa, hace pocas semanas, Obama se comprometió ante los países del G-8, especialmente Francia y Alemania, a poner fin al uso de los paraísos fiscales por parte de su país, para inyectar enormes cantidades de dólares norteamericanos en la economía mundial.

A casi 50 millones de ciudadanos que carecían de seguro médico les ofreció servicios de salud.

Al pueblo de Estados Unidos prometió lubricar el aparato productivo, frenar el creciente desempleo y volver al crecimiento.

A los 12 millones de inmigrantes hispanos ilegales les ofreció poner fin a las crueles redadas y al trato inhumano que reciben.

Hubo otras promesas que no enumero, ninguna de las cuales cuestiona el sistema de dominio capitalista imperialista.

La poderosa extrema derecha no se resigna a medida alguna que en grado mínimo disminuya sus prerrogativas.

Me limitaré solo a referir con palabras textuales informaciones procedentes de Estados Unidos que en los últimos días han estado llegando, tomadas de las agencias noticiosas y la prensa de Estados Unidos.

El 21 de agosto:

“La confianza de los estadounidenses en el liderazgo del presidente Barack Obama ha disminuido sustancialmente, según una encuesta que publica hoy el diario The Washington Post.”

“En medio de la creciente oposición a la reforma del sistema de salud, la encuesta telefónica realizada junto con la cadena ABC de televisión, del 13 al 17 de agosto entre 1.001 adultos, indica que… el 49 por ciento de los encuestados opina que Obama será capaz de llevar adelante mejoras significativas en el sistema de asistencia médica de EEUU, y esto es 20 puntos porcentuales menos que antes de que Obama iniciara su gestión presidencial.”

“El 55 por ciento de los encuestados cree que la situación general de Estados Unidos va mal encaminada, comparado con el 48 por ciento en abril.”

“El enconado debate sobre la reforma de salud en Estados Unidos da muestras de un extremismo que preocupa a los expertos, quienes están alarmados por la presencia de hombres armados en reuniones populares, las pintadas de esvásticas y las imágenes de Hitler.”

“Los expertos en crímenes de odio recomiendan vigilar de cerca a estos extremistas, y si bien muchos demócratas se han quedado apabullados ante las protestas otros han optado por plantar cara directamente a sus conciudadanos.”

“Una joven, que portaba una foto manipulada de Obama con un bigote al estilo Hitler, alimenta la teoría de que el mandatario crearía ‘paneles de la muerte’ que respaldarían la eutanasia de ancianos desahuciados…”

“…hay quien hace oídos sordos y opta por mensajes de odio y extremismo, que el ex agente de la Oficina Federal de Investigación (FBI) Brad Garrett observa alarmado.”

“‘Vivimos ciertamente tiempos que asustan’, dijo Garrett la semana pasada a la cadena ABC, y añadió que los servicios secretos ‘temen que a Obama pueda pasarle algo’.”

“El lunes, sin ir más lejos, unas doce personas exhibían airosas sus armas fuera del centro de Convenciones de Phoenix (Arizona), donde el gobernante pronunciaba un discurso ante veteranos de guerra en el que defendió, entre otras cosas, su reforma médica.”

“Otro hombre portaba una pistola con el rótulo ‘ha llegado el momento de regar el árbol de la libertad’, en alusión a la cita del presidente Thomas Jefferson (1801‑1809) de que ‘la sangre de patriotas y tiranos’ debería de regar el árbol de la libertad.”

“Algunos mensajes han sido todavía más explícitos al desear ‘la muerte a Obama, a Michelle y a sus dos… niñas’.”

“Esos incidentes demuestran que el odio ha irrumpido en la política estadounidense con más fuerza que nunca.”

“‘Estamos hablando de gente que grita, que porta fotografías de Obama caracterizándolo como nazi (…) y que utiliza despectivamente el término socialista’, dijo a EFE Larry Berman (de la Universidad de California, escritor de 12 libros sobre la Presidencia de EE.UU.), quien atribuye parte de lo que está ocurriendo al legado latente del racismo.”

“Luego de que ‘The New York Times‘ reportara ayer que la CIA contrató en 2004 a Blackwater para tareas de planificación, entrenamiento y vigilancia, en la edición de hoy el diario aporta más detalles sobre las actividades encargadas a esa controvertida empresa de seguridad privada cuyo nombre actual es Xe.”

“El rotativo señaló que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos reclutó agentes de Blackwater para poner bombas en aviones teledirigidos con el objetivo de matar a líderes de Al Qaeda.”

“Según información facilitada por funcionarios del gobierno a ‘The New York Times‘, las operaciones se llevaron en bases situadas en Pakistán y Afganistán, donde la compañía privada montaba y colocaba en los aviones misiles Hellfire y bombas guiadas por láser.”

“El actual director de la agencia, Leon Panetta, decidió en su momento, cancelar el programa y revelar en junio al Congreso la colaboración de Blackwater con la CIA.”

“La colaboración de Blackwater finalizó años antes de que Panetta asumiera la jefatura de la CIA, debido a que los mismos funcionarios de la agencia cuestionaron la conveniencia de que agentes externos participaran en un programa de asesinatos selectivos.”

“Blackwater fue la principal compañía de seguridad privada encargada de proteger a personal estadounidense en Iraq durante la administración de George W. Bush.”

“Sus tácticas agresivas fueron criticadas en diversas ocasiones. El caso más grave se dio en septiembre de 2007, cuando agentes de la empresa mataron a 17 civiles iraquíes.”

“Ante las cifras récord de suicidios y la ola de depresión entre sus soldados, el ejército de Estados Unidos está preparando poco a poco formaciones especializadas destinadas a volver a sus militares ‘más resistentes’ al estrés emocional relacionado a situaciones de guerra.”

Día 22 de agosto:

“El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lanzó hoy una dura crítica a quienes se oponen a su plan para reformar el sistema de salud del país y los acusó de difundir falsedades y distorsiones.”

“Según ha señalado en sus discursos, el objetivo de la reforma del sistema de atención médica es frenar su vertiginoso costo y garantizar cobertura médica a casi 50 millones de estadounidenses que carecen de seguro.”

“…’debería ser un debate honesto, no dominado por falsedades y distorsiones intencionadas difundidas por los que más se beneficiarían si las cosas se mantienen como están.’”

“El Departamento de Estado norteamericano continúa financiando la Blackwater, la compañía privada de mercenarios a los que se involucró en asesinatos de líderes de Al Qaeda y que ahora se llama Xe Services, escribió hoy el diario The New York Times.”

“El gobernador del estado de Nueva York, David Paterson, aseguró el viernes que los medios de comunicación han utilizado estereotipos raciales en su cobertura de funcionarios negros como él mismo, el presidente Barack Obama y el gobernador de Massachussets, Deval Patrick.”

“La Casa Blanca calcula que el déficit presupuestario a lo largo de la próxima década será de 2 millones de millones de dólares más que los pronosticados hasta hace poco, un golpe demoledor para el presidente Barack Obama y sus planes de crear un sistema de salud público costeado en gran parte por el estado.”

“Los pronósticos a 10 años vista son muy volátiles y pueden variar con el tiempo. Empero, los nuevos números rojos en las finanzas públicas plantearán arduos problemas a Obama en el Congreso, y una enorme ansiedad entre los extranjeros que financian la deuda pública estadounidense, especialmente China. Casi todos los economistas los consideran insostenibles incluso con una devaluación masiva del dólar estadounidense.”

Día 23 de agosto:

“El principal militar a la cabeza del ejército estadounidense se mostró preocupado el domingo por la pérdida de apoyo popular en su país a la guerra en Afganistán, al tiempo que indicó que el país sigue siendo vulnerable a ataques de extremistas.”

“‘Creo que la situación en Afganistán es grave y se está deteriorando, y yo he dicho que durante los últimos dos años la insurrección Talibán ha mejorado, se ha vuelto más especializada’, afirmó el jefe del comando conjunto de las fuerzas militares, Mike Mullen.”

”En una entrevista transmitida por la cadena NBC, Mullen no quiso especificar si será necesario enviar a más soldados.”

“Poco más de 50% de los consultados en una encuesta del diario Washington Post y la cadena ABC, publicada en días recientes, expresaron que no vale la pena la guerra en Afganistán.”

“A finales de 2009, Estados Unidos tendrá tres veces más soldados que los 20.000 que estaban desplegados en Afganistán hace tres años.”

La confusión reina en el seno de la sociedad norteamericana.

El próximo 11 de septiembre se cumplirán ocho años del fatídico 11-S. Ese mismo día advertimos en el acto de la Ciudad Deportiva que la guerra no sería el camino para poner fin al terrorismo.

La estrategia de retirar las tropas de Iraq y enviarlas a la guerra de Afganistán a luchar contra los talibanes, es un error. Allí se hundió la Unión Soviética. Los aliados europeos de Estados Unidos harán cada vez más resistencia a derramar en ese país la sangre de sus soldados.

La preocupación de Mullen sobre la popularidad de esa guerra no es infundada. Los que fraguaron el ataque del 11 de septiembre del 2001 a las Torres Gemelas fueron entrenados por Estados Unidos.

El Talibán es un movimiento nacionalista afgano que nada tuvo que ver con aquel hecho. La organización Al Qaeda, financiada por la CIA desde 1979 y utilizada contra la URSS en los años de la guerra fría, fue quien fraguó aquel ataque 22 años después.

Existen hechos oscuros que no han sido suficientemente esclarecidos todavía ante la opinión pública internacional.

Obama ha heredado de Bush esos problemas.

No albergo la menor duda de que la derecha racista hará todo lo posible por desgastarlo, obstaculizando su programa para sacarlo del juego por una u otra vía, al menor costo político posible.

¡Ojalá me equivoque!

Fidel Castro Ruz

Agosto 24 de 2009

5 y 15 p.m.

15 agosto 2009

La reforma del sistema de salud norteamericano necesita un héroe

Publicado en Democracy Now!

Imaginemos la siguiente escena. Estados Unidos, 2009. Dieciocho mil personas murieron en un año, un promedio de casi 50 al día. ¿Quién los está eliminando? ¿Qué los está matando?

Para investigarlo, el Presidente Barack Obama podría verse tentado a llamar a Jack Bauer, el agente de inteligencia inescrupuloso de la exitosa serie de televisión “24″, que siempre emplea la tortura y una serie de otras tácticas ilegales para ayudar al presidente a combatir el terrorismo. Pero el terrorismo no es el culpable aquí:

Es la falta de asistencia médica adecuada. Entonces, quizá la solución del presidente no sea Jack Bauer, sino el actor que interpreta ese papel.

El protagonista de “24″ es representado por Kiefer Sutherland, cuya familia tiene conexiones muy fuertes con la reforma del sistema de asistencia médica en Canadá. Sutherland es nieto del fallecido Tommy Douglas, el político canadiense pionero a quien se le atribuye la creación del moderno sistema de asistencia de salud canadiense. De joven, Tommy Douglas casi pierde una pierna. Su familia no podía pagar el tratamiento, pero un médico lo atendió en forma gratuita, con la condición de que sus estudiantes pudieran observar. De adulto, Douglas vio el impacto de la pobreza generalizada provocada por la Gran Depresión. Entrenado como pastor de la iglesia, tenía un estilo de oratoria popular.

Incursionó en la política, y formó parte del partido Federación Cooperativa del Commonwealth. Tras varios años en el Parlamento, lideró la decisiva victoria de su partido en la provincia de Saskatchewan, que llevó al poder al primer gobierno social-demócrata de América del Norte.

Douglas se convirtió en gobernador de Saskatchewan y fue pionero en la implementación de políticas progresistas allí, como la expansión de los servicios públicos, la sindicalización y el seguro público de los automóviles. Pero la mayor batalla de Douglas, por la cual es más recordado, es la creación de un seguro de salud público universal, denominado Medicare, que fue aprobado en Saskatchewan en 1962 y garantizó asistencia médica para todos los habitantes. Los médicos de la provincia hicieron una huelga que duró 23 días y que contó con el apoyo de la Asociación de Médicos de Estados Unidos. A pesar de la oposición de la industria, el programa Medicare de Saskatchewan fue tan exitoso y popular que fue adoptado en todo Canadá.

Tommy Douglas dijo: «La medida del valor de un gobierno no es solamente el Producto Nacional Bruto, tampoco el equilibro de la balanza internacional de pagos, no está solamente en la cantidad de reservas de oro. Seguramente el valor de un gobierno está en lo que hace por su gente, la medida en que mejora su calidad de vida, mejora la asistencia de salud, les da mejores medidas de seguridad, mejores estándares de valores morales. Eso es lo que hace grande a una nación».

Mientras Tommy Douglas luchaba por el sistema de salud en Canadá, una batalla similar se libraba en Estados Unidos. Esa batalla tuvo como consecuencia la aprobación de los programas Medicare y Medicaid, que garantizaron cobertura médica a los ciudadanos de tercera edad y a los pobres, a través de un sistema de pagador único.

Rush Limbaugh, Glenn Beck de Fox News y grupos financiados por la industria de los seguros están alentando a la gente a que interrumpa las reuniones con miembros del Congreso en las sedes de los gobiernos locales. Algunos de los enfrentamientos se han tornado violentos, o al menos amenazadores. Fuera de un evento encabezado por el Presidente Obama en Portsmouth, New Hampshire, un manifestante con una pistola atada a la pierna llamó la atención con un cartel que decía “Es hora de regar el árbol de la Libertad”. La cita completa de Thomas Jefferson, que no fue incluida en el cartel, prosigue así “…con la sangre de los tiranos y de los patriotas”. Rush Limbaugh dice que “24″ es uno de sus programas preferidos. Hasta visitó el set de filmación. Rush debería aprender del actor que representa a su héroe, Jack Bauer. Limbaugh y su séquito pueden descubrir que la verdad no es tan satisfactoria como la ficción.

En 2004, un encuesta realizada por la Canadian Broadcasting Corporation nombró a Tommy Douglas como “El canadiense más grande” de todos los tiempos. En una manifestación en el año 2000 contra los esfuerzos por echar atrás el sistema de Medicare en la provincia de Alberta, Kiefer Sutherland defendió al sistema público de pagador único de Canadá.

Dijo: “El sistema de asistencia médica privada no funciona. Estados Unidos está intentando cambiar su sistema. Es demasiado caro conseguir asistencia médica total en Estados Unidos. ¿Por qué razón vamos a emular su sistema aquí?”, se preguntó Sutherland. Y continuó “Considero que es un tema humanitario. Este es un tema sobre lo que está bien y lo que está mal, lo que es decente y lo que no”.

Quizá Jack Bauer pueda ser nuestra salvación.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es coautora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times,” recientemente publicado en edición de bolsillo.

18 noviembre 2008

USAmérica, la iletrada


Por: Chris Hedges

Vivimos en dos USAméricas. Una USAmérica, ahora la minoría, funciona en un mundo letrado, basado en la palabra impresa. Puede lidiar con las complejidades y tiene las herramientas intelectuales para separar la realidad de la ilusión. La otra USAmérica, que constituye la mayoría, existe en un sistema de creencias basado en la irrealidad. Esta USAmérica, dependiente de imágenes habilmente manipuladas para su información, se ha desligado de la cultura ilustrada basada en la letra impresa. No puede diferenciar verdades de mentiras.

Se informa a través de narrativas simbolísticas infantiles y clichés. La ambigüedad, los matices y la autoreflexión la sumergen en confusión. Esta división, más que la de clase, raza o género, más que la de rural y urbana, creyente o no, republicana o demócrata, ha separado al país en entidades radicalmente antagónícas e imposibles de reunir.

Hay más de 42 millones de USAmericanos adultos, 20 % de los cuales son graduados de secundaria, que no pueden leer, así como unos 50 millones que leen a nivel de cuarto o quinto grado. Cerca de un tercio de la población es iletrada o apenas mínimamente ilustrada. Y ese número aumenta a razón de unos dos millones por año. Pero aún los supuestamente educados se refugian en grandes números en esta existencia basada en imágenes. Una tercera parte de los graduados de secundaria, junto con 42 % de los graduados universitarios, nunca leyeron un libro después de culminar sus estudios. El año pasado, el ochenta por ciento de las familias USAmericanas NO compraron ni un solo libro.

Los iletrados rara vez votan, y cuando lo hacen no tienen la capacidad de tomar decisiones basadas en información textual. Las campañas políticas USAmericanas, que han aprendido a hablar en la reconfortante epistemología de las imágenes, substituyenen las ideas y los programas políticos por frases baratas y calmantes narrativas personales. La propaganda política ahora se disfraza de ideología. Las campañas políticas se han convertido en experiencias que no requieren habilidades cognitivas o autocríticas. Se han diseñado para encender sentimientos seudoreligiosos de euforia, empoderamiento y salvación colectiva. Las campañas exitosas son instrumentos sicológicos cuidadosamente diseñados que manipulan estados de ánimo, emociones e impulsos públicos inestables, muchos de los cuales son subliminales. Estas campañas crean un éxtasis público que anula la individualidad y propician un estado de falta de sentido. Nos empujan a vivir un eterno presente. Mantienen una nación viviendo en amnesia permanente. Estilo y cuento, en vez de historia y realidad, son los que informan nuestra política y nuestras vidas. Preferimos ilusiones felices, y funciona porque tanta parte del electorado, incluyendo aquellos que deberían saber más, votan por sonrisas, consignas, instantáneas familiares y la percepción de sinceridad y el atractivo de los candidatos. Confundimos nuestros sentimientos con conocimiento.

Los iletrados y semiletrados, una vez que las campañas terminan, siguen sin poder. Todavía no pueden proteger a sus niños de las escuelas públicas disfuncionales. Aún no pueden entender los préstamos predadores, las intricadas cláusulas de las hipotecas, los contratos de las tarjetas o de las líneas de crédito que los llevan a la quiebra y a la bancarrota. Ellos siguen luchando por comprender detalles básicos de su rutina diaria como leer instrucciones de los medicamentos o llenar formas bancarias, documentos para préstamos para adquirir vehículos, planillas de beneficios por desempleo o papeles del seguro. Asisten, sin comprenderla, a la pérdida de centenares de puestos de trabajo. Son rehenes de las marcas, que vienen con imágenes y consignas, que a su vez son lo único que entienden. Muchos comen en restaurantes de comida rápida no sólo porque son más baratos, sino porque pueden solicitar la comida a través de imágenes en vez de menús. Y quienes les atienden, también iletrados o semiletrados, marcan las órdenes en cajas registradoras cuyas teclas vienen marcadas con símbolos e imágenes. Este es nuestro nuevo mundo feliz.

Los líderes políticos de nuestra sociedad post-ilustrada no necesitan más ser competentes, sinceros u honestos. Sólo necesitan aparentar tener estas cualidades. Más que todo, necesitan una historia, una narrativa. La realidad de ese cuento es irrelevante, y puede ser completamente opuesta a los hechos: la consistencia y el atractivo emocional de esa narrativa es lo que cuenta. La habilidad más esencial en el teatro político y en la cultura del consumo es el artificio. Los que dominan el artificio tienen éxito, los demás fallan. En una era de imágenes y entretenimiento, en una era de gratificación emocional instantánea, nosotros no buscamos ni queremos honestidad. Pedimos ser mimados y entretenidos con clichés, estereotipos y narrativa mítica que nos diga que podemos ser quiequiera que queramos, que vivimos en el país más grandioso de la Tierra, que estamos provistos de cualidades físicas y morales superiores y que nuestro glorioso futuro está predeterminado, sea por nuestros atributos como USAmericanos o porque somo bendecidos por Dios, o ambos.

La habilidad de amplificar estas sencillas e infantiles mentiras, la de repetirlas y tener otros substitutos repitiéndolas en un ciclo ininterrumpido de círculos noticiosos les dá a estas mentiras la cualidad de una verdad incontrastable. Se nos alimenta repetidamente con palabras y frases como "Sí, sí podemos", "rebelde", "cambio", "pro-vida", "esperanza" o "guerra contra el terrorismo". Es tan dulce el no tener que pensar. Todo lo que tenemos que hacer es visualizar lo que deseamos, creer en nosotros mismos y convocar esos ocultos recursos interiores, sean divinos o nacionales, que hacen que el mundo se amolde a nuestros deseos. La realidad nunca es impedimento para nuestra superación.

The Princeton Review analizó las transcripciones de los debates Gore-Bush, los de Clinton-Bush-Perot en el '92, los de Kennedy-Nixon del '65 y los de Lincoln-Douglas de 1858. Se revisaron las transcripciones con una prueba de vocabulario referencial que indica el mínimo nivel educativo requerido para que un lector pueda entender el texto. Durante los debates del 2000, Bush habló a nivel de sexto grado (6.7) y Al Gore a nivel de séptimo grado (7.6). En los debates de 1992, Clinton habló a nivel de séptimo grado, mientras que George H. W. Bush y H. Ross Perot lo hicieron a nivel de sexto (6.8 y 6.3 respectivamente). Kennedy y Nixon se expresaron en lenguaje de décimo grado. Los debates de Abraham Lincoln y Stephen A. Douglas se manejaron a nivel de 11.2 y 12.0. En pocas palabras, la retórica política de hoy está diseñada para ser comprensible a un niño de 10 años o a un adulto con nivel de comprensión de lectura equivalente al de sexto grado. Se ajusta a este nivel de comprensión porque la mayoría de los USAmericanos hablan, piensan y se entretienen a este nivel. Por esta razón es porqué las películas serias y el teatro y otras manifestaciones artísticas serias, así como periódicos y libros, están siendo empujados al borde de la sociedad USAmericana. Voltaire fue el hombre más famoso del siglo dieciocho. Hoy la "persona" más famosa es Mickey Mouse.

En nuestro mundo post-letrado, debido a que las ideas son inaccesibles, hay una constante necesidad de estímulo. Noticias, debate político, teatro, arte y libros se evalúan no en base al poder de las ideas sino en la capacidad de entretener. Los productos culturales que nos obligan a examinarnos a nosotros mismos y a nuestra sociedad son condenados por elitistas e impenetrables. Hannah Arendt alertó que la mercantilización de la cultura lleva a su degradación, que crea una nueva clase de celebridades intelectuales que, a pesar de ser ilustrados y bién informados, ven su rol en la sociedad el de persuadir a las masas que "Hamlet" puede ser tan entretenido como "El Rey León", y quizás también igualmente educativo. "La cultura", escribió, "está siendo destruida para producir entretenimiento".

"Hay muchos autores del pasado que han sobrevivido siglos de olvido y negligencia," sigue Arendt, "pero es aún una incógnita saber si sobrevivirán una versión entretenida de lo que trataron de transmitir."

El cambio de una sociedad basada en la escritura a una basada en las imágenes ha transformado nuestra nación. Enormes segmentos de nuestra población, especialmente aquellos que viven en el regazo de la derecha cristiana y de la cultura del consumo, están completamente desligados de la realidad. Ellos carecen de la capacidad de indagar en busca de la verdad y de afrontar racionalmente nuestras crecientes enfermedades sociales y económicas. Ellos buscan claridad, entretenimiento y orden, y están dispuestos a usar la fuerza para imponer esa claridad a otros, particularmente a aquellos que no hablan o piensan como ellos. Todas las herramientas tradicionales de las democracias, incluyendo la verdad científica e histórica libre de pasiones, los hechos, las noticias y el debate racional son instrumentos inútiles en un mundo que no posee la capacidad de usarlos.

A medida que descendamos en una devastadora crisis económica, que Barack Obama será incapaz de detener, habrá decenas de millones de USAmericanos que serán despiadadamente puestos de lado. Mientars sus casas sean confiscadas por incumplimiento de pago, mientras pierden sus trabajos, mientras sean forzados a declararse en quiebra y vean sus comunidades colapsar, se retraerán aún más en la fantasía irracional. Van a ser conducidos hacia rutilantes y autodestructivas ilusiones por nuestros modernos encantadores-nuestros anunciantes corporativos, nuestros predicadores charlatanes, nuestras celebridades de los noticieros televisivos, nuestros gurues de autoayuda, nuestra industria del entretenimiento y nuestros políticos demagogos-quienes ofrecerán formas cada vez más absurdas de escapismo.

Los valores medulares de nuestra sociedad abierta, la capacidad de pensar por sí mismos, de expresar disenso cuando el juicio y el sentido común indican que algo está errado, de ser autocríticos, de confrontar la autoridad, de entender los hechos históricos, de discernir entre verdades y mentiras, de luchar por el cambio y reconocer que hay otros puntos de vista, diferentes maneras de ser que son moralmente y socialmente aceptables, están muriendo. Obama usó centenares de millones de dólares de los fondos de campaña para cautivar y manipular esta irracionalidad y falta de ilustración a su favor, pero esas fuerzas serán su más mortal némesis cuando colidan con la horrorosa realidad que nos espera.

Fuente:

http://www.commondreams.org/view/2008/11/10-6

Traducido por Franco Munini, miembro del colectivo de traductores por la diversidad lingüística Tlaxcala.

02 noviembre 2008

Noam Chomsky: La campaña y la crisis financiera en los EE.UU

Nuevo modelo de Urinario a la venta en los EE.UU


Por: Noam Chomsky
Fecha de publicación: 02/11/08


La confluencia de la campaña presidencial en Estados Unidos y de la crisis financiera presenta una de esas ocasiones en que los sistemas políticos y económicos revelan escuetamente su naturaleza.

La pasión por la campaña puede no ser compartida de manera universal, pero casi todo el mundo puede sentir ansiedad ante la extinción del derecho de redimir hipotecas en millones de viviendas, o temer por sus trabajos, los riesgos que corren sus ahorros, o el cuidado de la salud.

Las propuestas iniciales de George W.

Bush para manejarse con la crisis apestaban tanto a totalitarismo que fueron rápidamente modificadas. Bajo la intensa presión de los cabilderos, esas propuestas fueron reformuladas como "una clara victoria para las instituciones más importantes en el sistema... un modo de descargar bienes sin tener que fracasar o cerrar". De esa manera fue descrito por James G. Rickards el paquete de rescate federal del fondo de inversiones Long Term Capital Management en 1998. La idea era hacernos recordar que estamos pisando un territorio familiar.

Los orígenes inmediatos de la crisis actual reposan en el colapso de la "burbuja" de la vivienda supervisada por el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan.

Esa burbuja sostuvo a la afligida economía durante los años de Bush por medio de un gasto del consumidor basado en deudas y préstamos del extranjero.

Pero las raíces son más profundas. En parte radican en el triunfo de la liberalización de los mercados de toda tutela gubernamental en los últimos 30 años. Estos pasos incrementaron de manera previsible la frecuencia de malas inversiones, que ahora amenazan con producir la peor crisis desde la Gran Depresión. También de manera predecible, los sectores que cosecharon enormes ganancias con la liberalización están pidiendo ahora masivas intervenciones estatales para rescatar las instituciones financieras que se han derrumbado.

Este tipo de intervencionismo es una pauta regular del capitalismo de Estado, aunque la escala de hoy en día es inusual. Un estudio de los economistas Winfried Ruigrok y Rob van Tulder efectuado hace 15 años determinó que al menos 20 empresas en la lista Fortune 100 no habrían sobrevivido de no haber sido rescatadas por sus gobiernos respectivos. También, señalaron Ruigrok y Van Tulder, muchas empresa del resto lograron ganancias sustanciales al demandar que los gobiernos "socializaran sus pérdidas", como en el actual rescate financiado por los contribuyentes.

Este tipo de intervenciones del Gobierno "ha sido la regla en vez de la excepción durante los dos siglos pasados", concluyen los economistas.

En una sociedad con funcionamiento democrático, una campaña política incluiría este tipo fundamental de temas. También se propondrían los medios por los cuales los habitantes del país que sufren las consecuencias puedan tomar un control efectivo.

El mercado financiero "ofrece poca atención al riesgo" y es "sistemáticamente ineficaz", señalaron los economistas John Eatwell y Lance Taylor hace una década.

Eatwell y Taylor advirtieron sobre los peligros extremos de la liberalización financiera. También reseñaron los costos sustanciales en los que ya se había incurrido y propusieron soluciones, que han sido ignoradas. Un factor es el fracaso en calcular los costos de quienes no participan en las transacciones. Ignorar el riesgo sistemático conduce a más tomas de riesgos de las que tendrían lugar en una economía eficaz.

La tarea de las instituciones financieras es tomar riesgos, y si son bien administradas, asegurar que las pérdidas potenciales sean cubiertas por ellas mismas. El énfasis está en el "por ellas mismas".

La liberalización financiera tiene efectos mucho más allá de la economía. Pues es un arma poderosa contra la democracia. Un movimiento libre del capital crea lo que algunos han denominado un "Parlamento virtual" de inversionistas y prestamistas, que supervisan muy de cerca los programas del Gobierno y "votan" contra ellos si son considerados irracionales: en beneficio del pueblo, no para favorecer el poder privado concentrado. Los inversionistas y los prestamistas pueden "votar" por medio de la fuga de capitales, de los ataques a las divisas y de otros recursos ofrecidos por la liberalización financiera. Esa es una de las razones por las cuales el sistema Bretton Woods establecido por Estados Unidos y Gran Bretaña después de la Segunda Guerra Mundial instituyó control de capitales y divisas reguladas.

La Gran Depresión y la guerra despertaron poderosas corrientes democráticas radicales, abarcando desde la resistencia antifascista hasta la organización de la clase trabajadora. Estas presiones hicieron necesario crear políticas socialdemócratas. El sistema Bretton Woods fue diseñado en parte para crear un espacio destinado a la acción gubernamental en respuesta a la voluntad pública. Es decir, para ofrecer alguna medida de democracia.

John Maynard Keynes, el negociador británico, consideró que el logro más importante de Bretton Woods fue establecer el derecho del Gobierno para restringir el movimiento de capital. En dramático contraste, en la fase neoliberal después del colapso del sistema Bretton Woods en la década del setenta, el Tesoro de Estados Unidos considera ahora la movilidad libre del capital un "derecho fundamental", a diferencia de los supuestos "derechos" tales como los garantizados por la Declaración Universal de Derechos Humanos: salud, educación, empleo decente, seguridad y otros que las administraciones de Ronald Reagan y Bush han considerado "cartas a Santa Claus" o "absurdos" y simples "mitos".

Con la radicalización del público en general durante la Gran Depresión y la guerra antifascista, se hicieron campañas vigorosas contra la riqueza que se hallaba en manos privadas. Por lo tanto, en el sistema Bretton Woods, "los límites sobre la movilidad de capital (...) fueron una fuente de aislamiento de las presiones del mercado".

El corolario obvio es que tras el desmantelamiento del sistema, luego de la guerra, la democracia ha sido restringida. Por lo tanto, ha sido necesario controlar y marginalizar al público. Esos procesos son muy evidentes en sociedades manejadas como si se tratase de empresas. Es el caso de Estados Unidos. Una demostración es el manejo de las extravagancias electorales por parte de la industria de las relaciones públicas.

"La política es la sombra que los grandes negocios arrojan a la sociedad", concluyó John Dewey, el principal filósofo social del siglo XX en América. Y así continuará siendo, mientras el poder resida en "el control privado de la banca, la tierra, la industria, reforzada por el mando de la prensa, los agentes de la prensa y otros medios de publicidad y propaganda".

Estados Unidos tiene efectivamente un sistema unipartidista. Se trata del partido de los negocios, que cuenta con dos facciones, los republicanos y los demócratas. Hay diferencias entre ellos. En su estudio Une qual Democracy: The Political Economy of the New Gilded Age, Larry M. Bartels muestra que durante las pasadas seis décadas "los ingresos reales de las familias de la clase media han crecido el doble bajo los demócratas que bajo los republicanos". Por otra parte, "los ingresos reales de las familias trabajadoras pobres han crecido seis veces más durante los demócratas que bajo los republicanos".

Las diferencias también pueden ser detectadas en las elecciones actuales. Los votantes deben considerarlas, pero sin tener ilusiones sobre los partidos políticos. También deben tomar en cuenta que durante siglos, la legislación progresista y el bienestar social han sido ganados por medio de luchas populares, no por regalos desde arriba.

Estas luchas siguen un ciclo de éxitos y retrocesos. Ellas deben ser proseguidas cada día, no solamente una vez cada cuatro años.

El objetivo es crear una sociedad democrática que ofrezca respuestas genuinas, desde la urna electoral hasta el lugar de trabajo.

28 octubre 2008

Reflexiones de Fidel: El analfabetismo económico

Chávez habló en Zulia del “camarada Sarkozy”, y lo dijo con cierta ironía, pero sin ánimo de herirlo. Por el contrario, más bien quiso reconocer su sinceridad cuando, en su condición de Presidente rotativo de la Comunidad de Países Europeos, habló en Beijing.

Nadie proclamaba lo que todos los líderes europeos conocen y no confiesan: el sistema financiero actual no sirve y hay que cambiarlo. El Presidente venezolano exclamó con franqueza:

“Es imposible refundar el sistema capitalista, sería como un intento de poner a navegar al Titanic después que está en el fondo del Océano.”

En la reunión de la Asociación de Naciones Europeas y Asiáticas, en la que participaron 43 países, Sarkozy hizo confesiones notables, según los cables:

“El mundo va mal, afronta una crisis financiera sin precedentes por su magnitud, rapidez, violencia, y sus consecuencias sobre el medio ambiente ponen en cuestión la supervivencia de la humanidad: 900 millones de personas no tienen los medios para alimentarse.

“Los que participamos en esta reunión representamos dos tercios de la población del planeta y la mitad de sus riquezas; la crisis financiera comenzó en Estados Unidos, pero es mundial y la respuesta debe ser mundial.”

“El lugar para un niño de 11 años no es la fábrica, sino la escuela”.

“Ninguna región del mundo tiene lección que dar a nadie.” Una clara alusión a la política de Estados Unidos.

Al final recordó ante las naciones de Asia el pasado colonizador de Europa en ese continente.

Si Granma hubiese suscrito esas palabras, dirían que se trataba de un clisé de la prensa oficial comunista.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, dijo en Beijing que no se podía “prever la entidad y duración de la crisis financiera internacional en curso. Se trata, ni más ni menos, de la creación de una nueva carta constitutiva de las finanzas.” Ese mismo día se divulgaron noticias que revelan la incertidumbre general desatada.

En la reunión de Beijing, los 43 países de Europa y Asia acordaron que el FMI debería jugar un papel importante asistiendo a los países gravemente afectados por la crisis, y apoyaron una cumbre interregional en busca de la estabilidad a largo plazo y el desarrollo de la economía del mundo.

El presidente del gobierno español, Rodríguez Zapatero, declaró que “había una crisis de responsabilidad en la que unos pocos se han enriquecido y la mayoría se está empobreciendo”, que “los mercados no confían en los mercados”. Exhortó a los países a huir del proteccionismo, convencido de que la competencia haría que los mercados financieros jugaran su papel. No ha sido oficialmente invitado a la cumbre en Washington por la actitud rencorosa de Bush, que no le perdona el retiro de las tropas españolas de Iraq.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, apoyó su advertencia sobre el proteccionismo.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se reunía por su parte con eminentes economistas para tratar de evitar que los países en desarrollo sean las principales víctimas de la crisis.

Miguel D’Escoto, ex ministro de Relaciones Exteriores de la Revolución Sandinista y actual presidente de la Asamblea General de la ONU, demandaba que el problema de la crisis financiera no se discutiera en el G-20 entre los países más ricos y un grupo de naciones emergentes, sino en las Naciones Unidas.

Hay disputas acerca del lugar y la reunión donde debe adoptarse un nuevo sistema financiero que ponga fin al caos y la ausencia total de seguridad para los pueblos. Existe gran temor de que los países más ricos del mundo, reunidos con un grupo reducido de países emergentes golpeados por la crisis financiera, aprueben un nuevo Bretton Woods ignorando al resto del mundo. El presidente Bush declaró ayer que “los países que discutirán aquí el mes próximo sobre la crisis global deben también volver a comprometerse con los fundamentos del crecimiento económico a largo plazo: mercados libres, libre empresa y libre comercio.”

Los bancos prestaban decenas de dólares por cada dólar depositado por los ahorristas. Multiplicaban el dinero. Respiraban y transpiraban por todos los poros… Cualquier contracción los conducía a la ruina o a la absorción por otros bancos. Había que salvarlos, siempre a costa de los contribuyentes. Fabricaban enormes fortunas. Sus privilegiados accionistas mayoritarios podían pagar cualquier suma por cualquier cosa.

Shi Jianxun, profesor de la Universidad de Tongui, Shanghai, declaró en un artículo que publicó en la edición exterior del Diario del Pueblo que “la cruda realidad ha llevado a la gente, en medio del pánico, a darse cuenta de que Estados Unidos ha utilizado la hegemonía del dólar para saquear las riquezas del mundo. Urge cambiar el sistema monetario internacional basado en la posición dominante del dólar.”

Con muy pocas palabras explicó el papel esencial de las monedas en las relaciones económicas internacionales. Así venía ocurriendo desde hace siglos entre Asia y Europa: recordemos que el opio fue impuesto a China como moneda. De eso hablé cuando escribí La victoria china.

Ni siquiera plata metálica, con la que pagaban inicialmente los españoles desde su colonia en Filipinas los productos adquiridos en China, deseaban recibir las autoridades de este país, porque se devaluaba progresivamente debido a su abundancia en el llamado Nuevo Mundo recién conquistado por Europa. Hasta vergüenza sienten hoy los gobernantes europeos por las cosas que impusieron a China durante siglos.

Las actuales dificultades en las relaciones de intercambio entre esos dos continentes deben resolverse, según el criterio del economista chino, con euros, libras, yenes y yuanes. No caben dudas de que la regulación razonable entre esas cuatro monedas ayudaría al desarrollo de relaciones comerciales justas entre Europa, Gran Bretaña, Japón y China.

Estarían incluidos en esa esfera Japón y Alemania ?dos países productores de sofisticados equipos de tecnología avanzada tanto para la producción como para los servicios?, y el mayor motor en potencia de la economía del mundo, China, con alrededor de 1 400 millones de habitantes y más de 1,5 millones de millones de dólares en sus reservas de divisas convertibles, que son en su mayoría dólares y bonos del Tesoro de Estados Unidos. Le sigue Japón con casi las mismas cifras de reservas en divisas.

En la actual coyuntura, se incrementa el valor del dólar por la posición dominante de esta moneda impuesta a la economía mundial, justamente señalada y rechazada por el profesor de Shanghai.

Gran número de países del Tercer Mundo, exportadores de productos y materias primas con poco valor agregado, somos importadores de productos de consumo chinos, que suelen tener precios razonables, y equipos de Japón y Alemania, los cuales son cada vez más caros. Aun cuando China ha tratado de que el yuan no se sobrevalúe, como demandan sin cesar los yanquis para proteger sus industrias de la competencia china, el valor del yuan se incrementa y el poder adquisitivo de nuestras exportaciones disminuye. El precio del níquel, nuestro principal producto de exportación, cuyo valor alcanzó más de 50 mil dólares la tonelada no hace mucho, en los últimos días apenas rebasaba los 8 500 dólares por tonelada, es decir, menos del 20 por ciento del precio máximo alcanzado. El del cobre se ha reducido a menos del 50 por ciento; así sucesivamente ocurre con el hierro, aluminio, estaño, zinc y todos los minerales indispensables para un desarrollo sostenido. Los productos de consumo, como café, cacao, azúcar y otros, más allá de todo sentido racional y humano, en más de 40 años apenas incrementaron sus precios. Por eso no hace mucho tiempo yo advertía igualmente que, como consecuencia de una crisis que estaba a las puertas, los mercados se perderían y el poder adquisitivo de nuestros productos se reduciría considerablemente. En esa circunstancia, los países capitalistas desarrollados saben que sus fábricas y servicios se paralizan, y sólo la capacidad de consumo de gran parte de la humanidad ya en los índices de pobreza, o por debajo de estos, podría mantenerlos funcionando.

Ese es el gran dilema que plantea la crisis financiera y el peligro de que los egoísmos sociales y nacionales prevalezcan por encima de los deseos de muchos políticos y estadistas angustiados ante el fenómeno. No tienen la menor confianza en el propio sistema del que surgieron como hombres públicos.

Cuando un pueblo deja atrás el analfabetismo, sabe leer y escribir, y posee un mínimo indispensable de conocimientos para vivir y producir honradamente, le faltaría vencer todavía la peor forma de ignorancia en nuestra época: el analfabetismo económico. Sólo así podríamos saber lo que está ocurriendo en el mundo.

Fidel Castro Ruz

Octubre 26 de 2008

5 y 15 p.m.

10 septiembre 2008

VIDEO: Es descubierto nuevo plan de Golpe de Estado contra el Presidente Chavez.

La oposición venezolana, en su interminable afán por salir del presidente Chávez, nuevamente cae en la sediciosa idea de planificar un nuevo golpe de estado. El vídeo a continuación fue presentado esta noche (miércoles 10/09/2008) en el canal del estado VTV, en el cual se puede escuchar el audio de varios oficiales en situación de retiro, planificando lo que seria el plan para ejecutar su maquiavélico objetivo.

La contrarrevolución no pasara!

Viva la revolución Bolivariana!


20 agosto 2008

¿Hubo complicidad del gobierno de Estados Unidos en el 11-S?

Lo que sigue es un pasaje del libro de Mark H. Gaffney que está por publicarse, The 9-11 Mystery Plane and the Vanishing of America [El misterioso avión del 11-S y la desaparición de EE.UU.] que aparecerá en septiembre de 2008.

Tomado de: Information Clearing House/Rebelión


Desgraciadamente, existe considerable evidencia de que elementos del gobierno de Bush fueron cómplices en el ataque del 11-S e incluso pueden haber ayudado a organizarlo. Examinemos parte de lo que considero como la evidencia más convincente. Sin embargo, la siguiente discusión no pretende ser exhaustiva.

Sabemos que dentro de minutos después del “peor ataque terrorista” en la historia de EE.UU., incluso antes del derrumbe de la Torre 2 del World Trade Center, a las 9.59 de la mañana, responsables estadounidenses conocían los nombres de varios de los presuntos secuestradores. CBS informó que una auxiliar de vuelo en el vuelo 11 de AA, Amy Sweeney, tuvo la presencia de ánimo de llamar a su oficina y de revelar los números de asiento de los secuestradores que se habían apoderado del avión, [1] El director del FBI, Robert Mueller, dijo más tarde: “Fue la primera pieza de evidencia concreta.” [2] En sus memorias, el director de la CIA, George Tenet, subraya la importancia de los manifiestos de pasajeros, como lo hace el zar del contraterrorismo Richard A. Clarke.[3] Todo lo cual es muy extraño porque los manifiestos publicados posteriormente por las aerolíneas no incluyen los nombres de ninguno de los presuntos secuestradores. Tampoco se ha explicado en algún momento esa discrepancia.

Según MSNBC, el plan de invadir Afganistán y “eliminar a al-Qaeda de la faz de la tierra” ya estaba sobre el escritorio de G.W. Bush en la mañana del 11-S esperando su firma. [4] El plan, en la forma de una directiva presidencial, había sido desarrollado por la CIA y según Richard Clarke incluía “el armamento de la Alianza del Norte... para pasar a la ofensiva contra los talibanes [y] que se presionara a la CIA para... que persiguiera a bin Laden y a la dirigencia de al-Qaeda.” [5]

Un antiguo diplomático paquistaní, Niaz Naik, relata prácticamente la misma historia. Durante una entrevista de la BBC, tres días después del 11-S, Naik afirmó que altos responsables estadounidenses le habían informado a mediados de julio de 2001, que EE.UU. atacaría a los talibanes “antes de que la nieve comience a caer en Afganistán, a más tarde a mediados de octubre.” [6] Naik dijo que recibió esa información en Berlín en un grupo de contacto internacional sobre Afganistán auspiciado por la ONU. También predijo, correctamente, que el ataque de EE.UU. sería lanzado desde bases en Uzbekistán y Tayikistán. Pero ¿cómo podían funcionarios estadounidenses saber a mediados de julio que fuerzas de EE.UU. invadirían Afganistán en octubre a menos que hayan tenido conocimiento previo del ataque?

Es probable que el conocimiento previo explique como el general Richard Myers, el presidente interino del Estado Mayor Conjunto el 11-S, pudo anunciar en la primera reunión posterior al 11-S del Consejo Nacional de Seguridad de Bush, realizado en video-conferencia en la tarde del ataque, que “existen cuarenta y dos importantes objetivos talibanes a ser bombardeados.” [7] ¿Pero cómo llegó a poseer Myers información tan detallada sobre objetivos militares en Afganistán, tan pronto después del ataque del 11-S? Este importante detalle contradice afirmaciones repetidas frecuentemente de que los militares de EE.UU. no estaban preparados para atacar Afganistán, y apunta hacia una amplia planificación de la guerra antes del 11-S. El periodista Steve Coll llegó a una conclusión similar mientras investigaba para su libro de 2004 “Ghost Wars” [Guerras fantasma], una excelente historia del período precedente al ataque del 11-S. Coll entrevistó a dos funcionarios del gobierno de Clinton, quienes le informaron que “el Pentágono había estado estudiando posibles objetivos en la misma primavera [es decir 1998] en la que la CIA había estado preparando su plan secreto para atacar Tarnack Farm,” ubicada cerca de Kandahar, Afganistán, donde bin Laden había establecido su cuartel por invitación del líder talibán Mullah Omar.[8]

Según Clarke, en la misma reunión en la tarde del 11-S, el director de la CIA. George Tenet, informó al presidente que “al-Qaeda cometió estas atrocidades.” [9] Pero, de nuevo, ¿cómo pudo saberlo Tenet tan pronto después del ataque, en especial ya que habían ocurrido “fallas en la seguridad,” a menos que haya tenido conocimiento previo?

Ausencia de evidencia concreta

El 20 de septiembre de 2001, el gobierno de Bush declaró oficialmente que Osama bin Laden fue responsable por el ataque del 11-S. Tres días después, el Secretario de Estado Colin Powell anunció en Meet the Press que el gobierno publicaría pronto un “libro blanco” detallando la evidencia contra bin Laden. [10] Más tarde, ese mismo día, Bush hizo frente a preguntas de la prensa sobre la observación de Powell y echó marcha atrás respecto a la publicación de alguna información adicional. Bush explicó que el gobierno poseía mucha evidencia pero que en su mayor parte era confidencial y no podía ser hecha pública. Bush subrayó, sin embargo, que la evidencia “conduce a una persona, así como a una organización terrorista global.” [11] La Consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, hizo una declaración semejante durante una entrevista en FOX News. Rice dijo: “Tenemos excelente evidencia de vínculos entre Osama bin Laden, agentes de al-Qaeda, y lo que sucedió el 11 de septiembre.” [12] Rice se negó a publicar ningún detalle y, como Bush, afirmó que la evidencia era “confidencial.”

Como sabemos, el gobierno de EE.UU. nunca llegó a publicar el libro blanco prometido. ¿Por qué no? ¿Fue porque la evidencia contra bin Laden era demasiado débil para resistir ante un tribunal? Ese fue el punto de vista del periodista Seymour Hersh, quien citó al efecto a fuentes en la CIA y en el Departamento de Justicia en su columna regular en la revista New Yorker. [13]

Agencias extranjeras de inteligencia también investigaron diligentemente el caso, pero no les fue mejor. Por ejemplo, el Fiscal Federal Jefe de Alemania, Kay Nehm, admitió que no existía evidencia concreta que vinculara a bin Laden con el crimen. 14] La falta de evidencia llevó al antiguo canciller alemán, Helmut Schmidt, a pronunciarse contra la decisión del presidente Bush de invocar el Artículo V del Tratado de la OTAN, para movilizar la participación de la OTAN en la guerra contra el terrorismo. En las propias palabras de Schmidt: “Había que presentar pruebas de que el ataque terrorista del 11 de septiembre provino del exterior. [Sin embargo] esa prueba todavía no ha sido suministrada.” [15]

Osama no cooperó reconociendo su papel en el ataque; al contrario. En una declaración del 16 de septiembre de 2001, transmitida por Al Jazeera, bin Laden desmintió categóricamente toda participación. Días después, repitió su desmentido durante una entrevista con el periódico paquistaní Ummaut.[16] El 3 de noviembre de 2001, Al Jazeera publicó una tercera declaración, en la que bin Laden no sólo desmintió su participación sino acusó al gobierno de Bush de desatar una “guerra de cruzados” contra el mundo musulmán. Que yo sepa, ninguno de esos desmentidos fue mencionado en los medios de EE.UU. ¿Por qué?

El 1 de octubre de 2001, el primer ministro británico, Tony Blair, dijo a la Cámara de los Comunes que el caso contra bin Laden estaba probado más allá de la sombra de una duda. Blair dijo: “He visto evidencia absolutamente poderosa e incontrovertible de su vínculo [de Osama bin Laden] con los eventos del 11 de septiembre.” [17] Varios días después (el 4 de octubre), el gobierno de Blair anunció en público la evidencia a la que había aludido Blair: un “Archivo bin Laden.” [18] Pero resultó que la evidencia era menos que “incontrovertible” y de hecho, terriblemente pobre. El Independent la describió como “poco más que conjeturas,” [19] y un editorial en el Guardian concluyó que el expediente era “casi inútil desde un punto de vista legal.” [20] El Times [de Londres] estuvo de acuerdo, señalando que “No existe evidencia presentada [en el expediente] que vincule directamente a bin Laden con el 11 de septiembre.” [21]

El vídeo de bin Laden y la personificación del mal

Enfrentado a demandas de EE.UU. de entregar incondicionalmente a bin Laden, los talibanes se mostraron inicialmente desafiantes, y se negaron. Sin embargo, a comienzos de octubre de 2001, dos partidos islámicos paquistaníes persuadieron a la dirigencia de los talibanes de que extraditaran a bin Laden a Peshawar, Pakistán, donde sería mantenido bajo arresto domiciliario y juzgado por un tribunal internacional. [22] El acuerdo incluso incluía la extradición de bin Laden a EE.UU. en caso de una condena. Sin embargo, el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, vetó la idea, sin duda bajo fuerte presión del gobierno de Bush. ¿Pero por qué iba a rechazar EE.UU. una oportunidad de llevar al archi villano del 11-S ante la justicia por el crimen del siglo? ¿Fue porque, como ya he sugerido, EE.UU. tenía insuficiente evidencia para una condena y enfrentaba la embarazosa probabilidad de una absolución?

En los hechos, la única evidencia publicada por el gobierno de EE.UU. para vincular a bin Laden al 11-S fue una cinta de vídeo que supuestamente apareció por casualidad en Afganistán. Según el Departamento de Estado, fuerzas militares de EE.UU. encontraron el vídeo de una hora de duración en Jalalabad el 9 de diciembre de 2001, poco después de la invasión de EE.UU. [23] Supuestamente muestra a bin Laden y a varios de sus compañeros de al-Qaeda celebrando mórbidamente su exitoso ataque contra EE.UU. El gobierno de EE.UU. publicó la cinta el 13 de diciembre de 2001, junto con una traducción al inglés y un comunicado de prensa del Departamento de Defensa (DoD). Este último incluía la siguiente declaración de Rumsfeld: “No existía duda alguna de la responsabilidad de bin Laden por los ataques del 11 de septiembre antes de que se descubriera la cinta.” [24] Los medios de EE.UU. aprovecharon al máximo esa cinta de confesión, así como luminarias políticas como el alcalde de Nueva York (y candidato a presidente) Rudy Giuliani, quien dijo a CNN que la cinta confirmaba que la campaña militar de EE.UU. contra bin Laden era “más que justificada.” Giuliani agregó: “Obviamente, este hombre [es decir, bin Laden] es la personificación del mal. Parece deleitado por haber matado a más gente de lo que esperaba, lo que hace que uno se pregunte lo abstrusos que son realmente sus malvados corazón y alma.” [25]

En el vídeo, bin Laden alardea sobre el papel de al Qaeda en la preparación del ataque. ¿Pero son de buena fe las secuencias? Cualquiera que haya visto la cinta sabe que el principal personaje tiene solo un parecido más que superficial con bin Laden, a juzgar por fotos bien conocidas. Además, hay importantes discrepancias. Por ejemplo, el vídeo muestra a bin Laden escribiendo con su mano derecha, en circunstancias que según el FBI es zurdo. [26]

Dos traductores independientes y un tercer experto en estudios orientales también cuestionaron la traducción inglesa del árabe publicada por el DoD. Durante el programa "Monitor,” que fue transmitido por el canal de televisión alemán “Das Erste,” los tres expertos declararon que “en los sitios más importantes en los que se supone que [el vídeo] prueba la culpa de bin Laden, [la traducción] no es idéntica con el árabe.” [27] Los expertos también contradijeron la afirmación de EE.UU. de que la cinta probaba un conocimiento previo. Gernot Rotter, profesor de Estudios Islámicos y Árabes en la Universidad de Hamburgo, declaró que “Los traductores estadounidenses que escucharon las cintas y las transcribieron aparentemente escribieron muchas cosas que querían oír, pero que no se podían escuchar en la cinta, no importa cuántas veces uno la escuchaba.” Aunque esto no exonera necesariamente a bin Laden, provoca preguntas. Si, como afirmó Bush, EE.UU. poseía evidencia sólida de la culpa de bin Laden, ¿por qué tuvo que hacer afirmaciones falsas?

Evidentemente el FBI de EE.UU. está de acuerdo con los escépticos. La lista en la Red del FBI de “Los terroristas más buscados” incluye una página dedicada a Osama bin Laden. Según esa publicación oficial, que puede ser vista por cualquiera con acceso al ciberespacio, bin Laden es buscado por el FBI por los ataques de agosto de 1998 contra las embajadas de EE.UU. en Dar es Salaam, Tanzania, y Nairobi, Kenia, que mataron a más de 200 personas. [28] Sin embargo, la página no hace ninguna referencia a los eventos del 11 de septiembre de 2001. Tampoco hay alguna mención del vídeo mencionado anteriormente. En junio de 2006, cuando llegó a oídas de Ed Haas, autor de un blog, se sintió justificadamente perturbado y se puso en contacto por teléfono con la central del FBI pidiendo una explicación. Haas hablo con Rex Tomb, Jefe de Publicidad Investigativa del FBI, quien le informó que “El motivo por el que no se menciona el

11-S en la página del Más Buscado de Osama bin Laden es porque el FBI no posee evidencia concreta que conecte a bin Laden con el 11-S.” [29] Haas quedó perplejo, y dijo: “¿Pero cómo es posible?” Tomb respondió que “bin Laden no ha sido formalmente acusado en conexión con el 11-S.” Luego explicó el motivo:

“El FBI reúne evidencia. Una vez que ha reunido la evidencia, la entrega al Departamento de Justicia. El Departamento de Justicia decide si tiene suficiente evidencia para presentarla a un jurado de acusación federal. En el caso de los atentados contra las embajadas de EE.UU. en 1998, bin Laden fue formalmente culpado y acusado por un jurado de acusación. No ha sido formalmente culpado y acusado en conexión con el 11-S porque el FBI no posee evidencia concreta que conecte a bin Laden con el 11-S” [30]

Esta admisión del FBI es sorprendente y provoca preguntas fundamentales sobre la guerra contra el terrorismo, así como sobre el papel de los medios de EE.UU. ¿Fue condenado Osama bin Laden por el asesinato a sangre fría de casi 3.000 estadounidenses inocentes en el tribunal de la opinión pública mediante un circo mediático? ¿Se conchabaron el gobierno de EE.UU. y los medios de EE.UU. para engañar al pueblo estadounidense? Si es así, ha ocurrido un error judicial de inmensas proporciones.

Consideremos también la extraña declaración hecha el 13 de marzo de 2002 por el presidente Bush en una conferencia de prensa. Cuando se le preguntó por el progreso hecho para capturar a bin Laden, Bush respondió que “no hemos tenido muchas noticias suyas. [es decir de bin Laden] Y no diría necesariamente que esté al centro de alguna estructura de comando. Y, de nuevo, no sé donde está. Yo, repito lo que dije. Verdaderamente no me preocupa tanto su persona.” [31] ¿Pero a qué se debe esta actitud indiferente ante el archi-villano que Bush había prometido perseguir hasta los confines de la tierra? ¿Qué había sucedido con la determinación propia de un láser del presidente? Bush explicó que bin Laden había dejado de ser una amenaza terrorista debido a la ocupación de Afganistán por EE.UU. Sin embargo, por lo menos según un relato, las fuerzas estadounidenses en Tora Bora mostraron una incompetencia casi increíble durante la persecución de bin Laden, como resultado de la cual escaparon el acusado y la mayor parte de su séquito. [32] ¿Fue ese el plan, todo el tiempo?

Una observación no menos extraña hecha unas semanas después (6 de abril de 2002) por el general Richard Myers, entonces Jefe del Estado Mayor Conjunto, sugiere que el escape de bin Laden había sido aprobado al más alto nivel. Myers dijo a CNN que “el objetivo no fue nunca capturar a bin Laden.” [33] Personalmente consideré que su declaración era incomprensible, ya que entonces Osama era el enemigo público número uno. ¿Permitió EE.UU. que bin Laden escapara porque el gobierno de Bush juzgó que era más valioso en libertad? No podemos estar seguros, porque en aquel entonces también hubo numerosas informaciones de que bin Laden estaba muerto. [34]

¿Sabía el presidente Bush, cuando hizo la declaración arriba mencionada, que bin Laden ya había muerto? Eso explicaría la conducta despreocupada de Bush. Sin embargo, en todo caso, desde el punto de vista de la propaganda, apenas importaba si bin Laden estaba muerto o vivo. Su reputación legendaria podía ser mantenida simplemente al no confirmar su muerte, y la leyenda es lo que contaba. Su persona también podía ser “manipulada” de diversas manera y utilizada para servir la conveniencia política. Por cierto, usando esta lógica, bin Laden era aún más valioso muerto porque un bin Laden vivo podría ser aprehendido en algún momento, en cuyo caso el gobierno de Bush encararía la perspectiva poco grata de un juicio muy público en el que el terrorista tendría la oportunidad de revelar su lado de la historia a un mundo atento. Y esto, claro está, había que evitarlo.

Si podemos creer el Informe de la Comisión del 11-S, el caso contra bin Laden fue considerablemente apuntalado por la captura y subsiguiente confesión en 2003 del presunto cerebro del 11-S, Khalid Sheikh Mohammed (KSM). El problema, desde luego, es que la historia oficial del complot contra EE.UU. se basa por entero en interrogatorios secretos de la CIA que nunca han sido confirmados independientemente, y que por lo tanto deben ser considerados como sospechosos. Pero incluso si aceptamos el testimonio de KSM en 2003, no explica la precipitación por ir a la guerra en 2001. Tampoco explica la decisión del presidente Bush de ir a la guerra contra Sadam Husein, una decisión que se dice fue tomada en julio de 2002. [35]

Casos anteriores de terrorismo ya han demostrado la sabiduría de proceder con cuidado, ya que reacciones viscerales pueden errar el tiro (y lo hacen). Por ejemplo, después del atentado contra el Edificio Federal Murrah en la Ciudad de Oklahoma, investigadores de EE.UU. sospecharon primero una conexión con Oriente Próximo. Pero resultó ser erróneo, y errores similares fueron hechos después del derribo en 1988 del vuelo 103 de Pan American sobre Lockerbie, Escocia. Aunque la evidencia inicial apuntaba a Siria o Irán, una investigación forense exhaustiva los excluyó y terminó por implicar a Libia. El propio Informe de la Comisión del 11-S describe este último caso como “un relato admonitorio sobre la precipitación al juzgar, atribuyendo responsabilidad por un acto terrorista.” [36] Así que, ¿a qué se debe la precipitación por ir a la guerra después del ataque del 11 de septiembre? Si el gobierno de Bush tenía evidencia concluyente de que al Qaeda era responsable, ¿por qué no publicarla? ¿Se mantuvo la Casa Blanca de Bush con los labios cerrados porque la evidencia real habría sacado a la luz la complicidad de la comunidad militar y de inteligencia de EE.UU.? Una historia sorprendente que salió en la prensa de EE.UU. en 2005 apunta a una conclusión semejante.

Able Danger [Peligro hábil]

Sucede que una operación militar contraterrorista legítima de EE.UU. conocida como “Able Danger” [Peligro hábil] ya estuvo rastreando a Mohamed Atta y sus cómplices en enero-febrero de 2000. La operación, basada en Fort Belvoir, Virginia, era pequeña pero de tecnología extremadamente alta, ya que empleaba ordenadores avanzados para peinar Internet, una metodología conocida como minería de datos. En mayo de 2000, sin embargo, cuando el éxito de Able Danger fue conocido en todo el Departamento de Defensa, se ordenó que los agentes que lo dirigían lo cerraran y destruyeran sus datos. [37] Se dice que un agente fue amenazado con la prisión si se negaba. Más tarde, el Pentágono trató de bloquear audiencias del Comité Judicial del Senado sobre Able Danger, y en 2005, cuando no tuvo éxito, el Pentágono denegó su permiso para que personal de Able Danger testificara ante el comité. [38]

Un agente de inteligencia que más adelante testificó a pesar de todo, el teniente coronel Anthony Shaffer, fue objeto de acoso. La pregunta es ¿por qué? Por cierto, la explicación corriente es que la burocracia militar cometió graves errores y más tarde trató de encubrir su incompetencia. Pero hay otra posibilidad. ¿Fue clausurado Able Danger porque su operación honesta amenazó con desenmascarar la planificación encubierta para el “ataque” del 11 de septiembre?

Lo que es obvio es que son increíbles los intentos interesados del Pentágono por amordazar y desacreditar al teniente coronel Shaffer. En febrero de 2006, Shaffer dijo al Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que durante el verano de 2000 él y otros agentes involucrados en Able Danger intentaron en tres ocasiones distintas advertir al FBI sobre la amenaza terrorista planteada por Mohamed Atta. Pero las reuniones nunca tuvieron lugar. Cada vez fueron canceladas a última hora por abogados a alto nivel del Pentágono. [39] El Pentágono tampoco ha suministrado alguna vez una explicación satisfactoria del motivo. [40]

Poco tiempo después de la disolución de Able Danger, Shaffer fue reasignado a la Base Aérea Bagram, en Afganistán, donde logró, en octubre de 2003, atraer la atención de la Comisión del 11-S sobre la existencia de Able Danger. Esto sucedió aparentemente debido a un encuentro casual con Philip Zelikow, Director Ejecutivo de la comisión, y varios miembros del personal de la comisión que entonces estaban de viaje, reuniendo información de primera mano sobre la guerra de EE.UU. contra el terrorismo. El teniente coronel Shaffer dijo al comité de la Cámara que después de haber informado al personal de la comisión sobre el éxito de Able Danger en la identificación de Mohamed Atta y de otros presuntos secuestradores del 11-S, llegó Zelikow, le entregó su tarjeta, y le pidió que “por favor póngase en contacto conmigo cuando vuelva a EE.UU. para que podamos continuar este diálogo.” [41] Sin embargo, tres meses después, cuando Shaffer hizo precisamente eso le sorprendió descubrir que Zelikow ya no estaba interesado en Able Danger. ¿Por qué habrá sido?

Entonces se armó la de San Quintín cuando Shaffer informó como corresponde a su comandante sobre el contacto. Desde ese momento el teniente coronel Shaffer fue sometido a la especie de novatadas militares que usualmente sufren los reclutas bisoños. Su aprobación de seguridad fue anulada. Perdió acceso a su ordenador de oficina y a todos sus materiales confidenciales sobre Able Danger que, supo posteriormente, fueron destruidos. Subsiguientemente, el Pentágono desechó su testimonio, afirmando que no se basaba en evidencia concreta, un ejemplo obvio de un círculo vicioso. Shaffer también supo que lo estaban investigando, aunque jamás se presentaron acusaciones formales en su contra. Se le dijo “extraoficialmente” que había “enfadado” a uno o más oficiales superiores. Varios colegas de Shaffer en Able Danger corroboraron su historia, pero no tuvo importancia. Su carrera militar había terminado, destruida. [42] El testimonio de Shaffer ante el Congreso es fascinante y es una lectura esencial para cualquiera que se interese por la verdad sobre el 11-S.

En su libro publicado en 2006 “Without Precedent” [Sin precedente], Thomas Kean y Lee Hamilton, co-presidentes de la Comisión del 11-S, niegan que Able Danger haya identificado alguna vez a Mohamed Atta antes del 11-S. [43] Pero su aseveración, muy tardía, no es verosímil. Su propio informe final sobre el 11-S no hace ninguna mención de Able Danger. Está abundantemente claro que a pesar de que el teniente coronel Shaffer notificó al panel sobre esta importante operación de contraterrorismo los comisionados no hicieron ningún intento para investigarlo y, ya que Kean y Hamilton no lo hicieron ¿cómo puede afirmar ahora con verosimilitud que lo saben? Obviamente, su desmentido se basa en información que recibieron, mucho más tarde, del Pentágono.

Kean y Hamilton escriben que su personal “recibió todos los documentos del Departamento de Defensa sobre Able Danger y no encontraron ninguna mención sobre Atta.” [44] Pero su afirmación no convence, ya que sabemos que 2,5 terabits de datos de inteligencia sobre Able Danger ya habían sido destruidos (en el año 2000), para no hablar de la información en el disco rígido de Shaffer (en 2004). La pregunta para los co-presidentes es simple: ¿Qué seguridad podían posiblemente tener de que los documentos que recibieron del DoD sobre Able Danger cuentan toda la historia? Obviamente, no lo hacen. Más concretamente, ¿por qué iban a creer Kean y Hamilton al Pentágono más que al testimonio del teniente coronel Shaffer? A esas alturas, los co-presidentes ya tenían buenos motivos para sospechar que el Pentágono, no Shaffer, los había engañado en las audiencias. [45]

Escuchas a bin Laden

El que Able Danger haya sido cerrado en mayo de 2000, mucho antes de que Bush asumiera el mando, provoca preguntas inquietantes. ¿Había comenzado ya la planificación para el 11-S durante el gobierno de Clinton? Es curioso que en 2002 el director de la CIA, George Tenet, haya dicho a una sesión a puertas cerradas del panel conjunto de la Cámara y Senado que investigaba la “falla en la seguridad” del 11-S, que la planificación del ataque del 11 de septiembre de 2001 de al-Qaeda, ya comenzó en 1998. [46] ¿Pero cómo lo sabía Tenet a menos que la CIA haya estado rastreando a bin Laden todo ese tiempo? En los hechos, ¡sabemos que lo estaba haciendo! Según varios informes de UPI, la Administración Nacional de Seguridad (NSA) reconoció en febrero de 2001 que el uso de software Echelon avanzada posibilitó que la comunidad de inteligencia de EE.UU. escuchara secretamente durante años miles de llamadas por teléfono móvil de bin Laden. Responsables de EE.UU. revelaron que incluso después que bin Laden comenzó a encriptar ciertos llamados en 1995, sus “códigos fueron descifrados.” [47]

La fecha, 1998, es doblemente curiosa. Ese mismo año Tenet informó al Comité de Inteligencia del Senado que la estrategia de la CIA para derrotar a al-Qaeda incluía el reclutamiento de agentes de al-Qaeda. [48] En sus memorias, Tenet va aún más lejos con una afirmación que es notable por su franqueza. Escribe: “La comisión [del 11-S] no reconoció los continuos esfuerzos exhaustivos realizados por la comunidad de la inteligencia antes del 11-S para penetrar la organización de al-Qaeda.” [49] Tuve que volver a leer ese pasaje varias veces para creer a mis propios ojos. ¿Reclutó la CIA a terroristas que luego fueron utilizados como chivos expiatorios el 11-S?

Funcionarios de Bush, claro está, han negado tenazmente que EE.UU. haya penetrado exitosamente a al-Qaeda antes del 11-S. Pero sus desmentidos son menos que convincentes a la luz del testimonio del teniente coronel Shaffer sobre Able Danger, y también porque no cabe duda: sabemos que continuaron las escuchas de llamados telefónicos. Después que al-Qaeda atentó contra dos embajadas de EE.UU. en el Este de África en agosto de 1998, investigadores del FBI tuvieron suerte y dieron con un centro de comunicaciones de al-Qaeda en Yemen. Según el escritor Lawrence Wright, resultó ser “una de las piezas de evidencia más importantes jamás descubiertas por el FBI, que permitió a los investigadores identificar los vínculos de la red de al-Qaeda en todo el globo.” [50] El centro era un teléfono privado, nada de alta tecnología. El operador de la central telefónica resultó ser el cuñado de Khalid al-Midhar, uno de los diecinueve presuntos secuestradores. Su trabajo en Yemen era simplemente la retransmisión de mensajes hacia y desde varios de los agentes de al Qaeda, incluyendo a bin Laden. [51]

Con los registros telefónicos, investigadores estadounidenses confirmaron una oleada de llamados a través del centro de comunicaciones antes de los atentados contra las embajadas y este modelo se repitió antes del ataque contra el USS Cole en octubre de 2000. [52] Por cierto, es poco evidente el motivo por el cual las agencias de inteligencia de EE.UU. no impidieron el ataque contra el Cole porque, para entonces, ya estaban escuchando. Permitieron que el centro de comunicaciones de al-Qaeda siguiera operando hasta el día mismo del 11 de septiembre de 2001, e incluso después. Increíblemente, las autoridades de EE.UU. y de Yemen no actuaron y finalmente lo cerraron recién en 2002. [53]

Sobre la base de esta evidencia, obtenida de fuertes abiertas en los medios de EE.UU., debemos concluir que la comunidad de inteligencia de EE.UU. rastreó casi cada actividad de al-Qaeda antes del 11-S, y lo hizo durante años, incluyendo probablemente el ingreso a EE.UU. de los presuntos secuestradores, su “entrenamiento de vuelo” y sus movimientos posteriores. Es seguro que las intercepciones telefónicas continuaron.

En junio de 2002, tanto el Miami Herald como el Dallas Star-Telegram informaron que en el verano de 2001 la NASA incluso monitoreó conversaciones telefónicas entre el presunto jefe de los secuestradores del 11-S, Mohamed Atta, y el presunto cerebro del 11-S, Khalid Sheikh Mohammed (KSM). [54] Los periódicos informaron que la NSA “no reconoció la importancia de lo que tenía.” Evidentemente, esperan que creamos que la NSA no transmitió esa inteligencia importante a la CIA. Pero es absurdo. Después de todo, la NSA forma parte del Departamento de Defensa de EE.UU. y existe con el propósito de suministrar inteligencia a la CIA y a los militares de EE.UU. El artículo del Miami Herald incluso lo reconocer, citando a un funcionario de la NSA que declaró bajo condición de anonimato que simplemente “no era verdad” que la NSA no haya compartido la información con otras agencias de inteligencia. [55] Por cierto la compartieron. A propósito, una búsqueda en Google no logró ubicar el texto completo de ninguno de estos artículos, que aparentemente fueron eliminados de Internet hace tiempo. Que yo sepa, sobreviven en el ciberespacio sólo como miniaturas.

¿Cómo debemos entender todo esto? ¿Hubo elementos de la comunidad de la inteligencia de EE.UU. que sabían todo el tiempo de la operación de múltiples secuestros de al-Qaeda? ¿La aprovecharon, entonces, clandestinamente, para montar su propia planificación por sobre dicha operación, asegurando así el “éxito” del ataque y manipulándolo para sus propios fines innobles? Si fuera verdad, explicaría fácilmente el motivo por el cual el Pentágono clausuró Able Danger en mayo de 2000. Explicaría que el Pentágono haya puesto mordaza al personal de Able Danger, desafiando una investigación del Congreso. También explicaría la campaña cuidadosamente orquestada de calumnias contra el teniente coronel Shaffer, que cumplió con su deber patriótico y tuvo que pagar un precio terrible. Explicaría por qué el DoD suministró información falsa o incompleta sobre Able Danger a los co-presidentes Kean y Hamilton, y a otros miembros de la comisión, para persuadirlos de que el esfuerzo de minería de datos fue “insignificante.” También explicaría el motivo por el cual, una y otra vez, durante el período antes del 11-S, la CIA retuvo información crítica ante el FBI, información que, si hubiera sido conocida, habría capacitado al FBI para frustrar el ataque del 11-S. Al FBI siempre sólo le faltaron una o dos informaciones críticas para ver el cuadro completo de la conspiración. Tampoco ha explicado alguna vez adecuadamente la CIA la desconexión. [56] Las excusas acostumbradas: chapucerías burocráticas y rivalidad entre agencias, simplemente no convencen.

Esta interpretación también explicaría por qué mintió George Tener durante las audiencias de la Comisión del 11-S cuando negó sus reuniones con el presidente Bush en agosto de 2001. Por cierto, incluso podría explicar por qué el presidente electo G.W. Bush retuvo lo, a pesar de haber sido nombrado por Clinton como su jefe de la CIA. Fue una de las primeras decisiones de Bush como presidente, y fue extremadamente atípica, especialmente en vista del menosprecio apenas ocultado de los neoconservadores por el gobierno de Clinton. Sin embargo, es muy razonable si se asume que, cuando Bush llegó al poder, elementos de la CIA y de los militares de EE.UU. ya estaban profundamente involucrados en la planificación clandestina del ataque del 11-S. La continuidad en la CIA habría sido esencial. Que yo sepa, el escritor Ian Henshall fue el primero en realizar esta conexión. [57] Y no olvidemos: durante el período antes del

11-S el director de la CIA visitó a diario la Casa Blanca. Tenet informó personalmente a Bush sobre temas de inteligencia, una tarea poco usual para un director de la CIA. [58] Pero, de nuevo, puede ser comprensible, si se asume que se preparaba una importante operación oculta, que requería una extrema compartimentación. Sólo unos pocos individuos en la cumbre podían ser totalmente informados.

¿Bin Laden en Dubai?

Un artículo no menos impactante que apareció en el prestigioso periódico francés Le Figaro el 11 de octubre de 2001, lleva a la misma conclusión. La historia afirmó que bin Laden estuvo en realidad bajo la protección de agencias de seguridad de EE.UU. antes del ataque del 11-S. Según Le Figaro, bin Laden ingresó al Hospital Americano en Dubai el 4 de julio de 2001, sólo dos meses antes del 11-S, donde recibió tratamiento médico durante un período de diez días por una grave dolencia de los riñones. [59]

Dubai es uno de los Emiratos Árabes situado en el Golfo Pérsico. La historia no se puede basar sólo en rumores o habladurías porque incluye numerosos detalles: Bin Laden iba supuestamente acompañado por su médico personal, una enfermera, cuatro guardaespaldas, y por lo menos uno de sus lugartenientes. También señala que el jefe de estación local de la CIA, evidentemente una persona bien conocida en el pequeño país, fue visto entrando a la suite de hospital de bin Laden durante su estadía, y que tomó un vuelo de vuelta a EE.UU. inmediatamente después de la reunión. Si la historia es exacta, bin Laden fue un centro de atención desde su sala en el hospital, saludando a diversos miembros de su familia ampliada, así como a destacados saudíes y emiratíes. No es ningún secreto que bin Laden sufría de una enfermedad a los riñones. El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, ya había informado en 1998 al gobierno de Clinton del deterioro de la salud de bin Laden, durante una visita de Estado en Washington. [60]

Un informe complementario en el Guardian (Reino Unido) el 1 de noviembre de 2001, confirmó la historia mencionada y agregó más detalles, señalando que los invitados saudíes de bin Laden incluyeron al príncipe Turki al Faisal, en aquel entonces jefe de la inteligencia saudí. El artículo en el Guardian menciona al espionaje francés como fuente del artículo del Figaro. También afirma que la información fue filtrada porque los franceses estaban “ansiosos de revelar el rol ambiguo de la CIA y frenar las intenciones de Washington de extender la guerra a Iraq y otros sitios.” En vista de que bin Laden ya era buscado en la época por los atentados contra las embajadas de EE.UU. en Nairobi y Dar es Salaam, ¿por qué no consiguió EE.UU. que las autoridades locales agarraran al terrorista en Dubai, a fin de llevarlo ante la justicia? Por cierto, sobra decir que en primer lugar bin Laden jamás hubiera visitado el hospital estadounidense sin estar seguro de ser protegido. ¿Nos atreveremos a hacer la conexión? Seguramente el artículo en Le Figaro sugiere que elementos del establishment de la inteligencia de EE.UU. sabían de los próximos ataques del 11-S y permitieron que bin Laden siguiera libre para que jugara el rol que se le había asignado. Por atroz que esto suene, si la historia es correcta, no existe otra explicación plausible.

Una conclusión semejante es apoyada además por evidencia convincente que salió a la luz por primera vez el 6 de noviembre de 2001, cuando el programa Newsnight de la BBC presentó documentos del FBI en la televisión británica, probando que poco después de la asunción al poder de G.W. Bush, la Casa Blanca ordenó al FBI que “renunciara” a las investigaciones en curso de Osama bin Laden y otros miembros de su familia, algunos de los cuales vivían en EE.UU. en la época. [61] Que yo sepa, nunca se informó en los medios de EE.UU. sobre alguna de esas informaciones de la prensa europea y del Reino Unido. Una vez más, ¿por qué no?

¿Hubo cómplices en la comunidad de la inteligencia y en el gobierno de EE.UU. en los eventos del 11 de septiembre de 2001? ¿Permitieron que ocurriera el ataque, o incluso ayudaron a prepararlo, a fin de generar el pretexto para una política exterior mucho más agresiva de EE.UU. que de otra manera no sería apoyada por el pueblo estadounidense? De un modo u otro, las implicaciones son chocantes, por cierto, tan chocantes que muchos de nuestros, y nuestras, compatriotas no pueden llegar a albergar pensamientos semejantes. Sin embargo, es un hecho probado que los neoconservadores propugnaron abiertamente un giro imperial en la política exterior de EE.UU. antes de la elección de noviembre de 2000. [62] Además, Clinton ya iba en esa dirección.

Son preguntas graves para nuestra nación y no debemos dejar de encararlas. Si contienen algo de verdad enfrentamos una crisis constitucional sin par en nuestra historia.

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1 Según otro informe, la azafata fue Betty Ong. Lynn Spencer: “Touching History: The Untold Story of the Drama that Unfolded in the Skies over America on 9/11,” Free Press, New York, 2008, p.18.

2 “The President’s Story,” CBS News, September 10, 2003.

3 George Tenet, At the Center of the Storm, My Years at the CIA, HarperCollins, New York, 2007, pp.xix and 167; Richard A. Clarke, Against All Enemies, Free Press, New York, 2004. pp. 13-14.

4 Jim Miklaszewski y Alex Johnson, “US planned for attack on al-qaida,” MSNBC and NBC, May 16, 2002,

5 Richard A. Clarke, Against All Enemies, Free Press, New York, 2004, p. 26. Evidently the name of the plan was “Blue Sky.” George Tenet, At the Center of the Storm, My Years at the CIA, HarperCollins, New York, 2007, pp. 171 and 130-131.

6 Los tres funcionarios estadounidenses fueron Tom Simmons, ex embajador de EE.UU. en Pakistán, Karl Inderfurth, ex Secretario Adjunto de Estado para Asuntos Aisáticos, y Lee Coldren, ex experto del Departamento de Estado en Asia del Sur.

a former State Department expert on south Asia. George Arney, “US ‘planned attack on Taliban’,” BBC news, September 18, 2001.

7 At the Center of the Storm, My Years at the CIA, HarperCollins, New York, 2007, pp.. 23.

8 Steve Coll, Ghost Wars: The Secret History of the CIA, Afghanistan, and bin Laden, from the Soviet Invasion to September 10, 2001, Penguin Press, New York, 2004, p. 409, también vea nota 21, p. 628.

9 Ibid.

10 “White House Wavers on Publicizing bin Laden Case,” UPI, September 24, 2001.

11 Trascripción: President Freezes Terrorists' Assets: Remarks by the President, Secretary of the Treasury O'Neill and Secretary of State Powell on Executive Order, The Rose Garden, September 24, 2001, posted at http://www.whitehouse.gov/news/releases/2001/09/20010924-4.html

12 News Sunday, FOX News, September 23, 2001.

13 Seymour Hersh, “What Went Wrong: The C.I.A. and the failure of American intelligence, New Yorker, October 1, 2001

14 The Guardian, September 17, 2001, p. 11; also see The (London) Times, September 28, 2001, p. 5.

15 Según se dice, Schmidt, hizo repetidamente la declaración en la televisión alemana el 10 de diciembre de 2001. Vea el segmento de Webster Tarpley en el vídeo de Barrie Zwicker, “The Great Conspiracy: The 9/11 News Special You Never Saw,” 2004.

16 Ummaut, September 22, 2001. El texto pertinente dice lo siguiente: “Yo no estuve involucrado en los ataques del 11 de septiembre en EE.UU. ni tuve conocimiento de los ataques. Existe un gobierno dentro del gobierno en EE.UU. EE.UU. debiera tratar de encontrar a los perpetradores de esos ataques en su interior; entre la gente que quieren convertir este siglo en un siglo de conflicto entre el Islam y el cristianismo. Hay que preguntar a ese gobierno secreto quien realizó los ataques... El sistema estadounidense está totalmente bajo control de los judíos, cuya primera prioridad es Israel, no EE.UU. ... Ya he dicho que no somos hostiles a EE.UU. Estamos contra el sistema, que convierte a otras naciones en esclavas de EE.UU., o las obliga a hipotecar su libertad política y económica.”

17 The (London) Daily Telegraph, October 1, 2001.

18 La trascripción completa puede ser vista en: http://paulboutin.weblogger.com/2001/10/05

19 The Independent (UK), October 7, 2001, p. 7.

20 The Guardian, October 5, 2001, p. 23

21 The (London) Times, October 5, 2001, p. 8.

22 The (London) Daily Telegraph, October 4, 2001, p. 9; Vea también: Milan Rai, “Afghanistan: The Unnecessary War,” Znet, October 13, 2004.

23 El vídeo completo está en http://paulboutin.weblogger.com/2001/12/14

24 Al escribir estas líneas, el comunicado de prensa sigue publicado y puede ser visto en: http://www.defenselink.mil/releases/release.aspx?releaseid=3184

25 “Bin Laden on tape: Attacks ‘benefited Islam greatly’,” CNN, December 14, 2001, puesto en; http://archives.cnn.com/2001/US/12/13/ret.bin.laden.videotape/

26 http://www.fbi.gov/wanted/terrorists/terbinladen.htm

27 Georg Restle, Ekkehard Sieker, “Bin-Laden-Video: Falschübersetzung als Beweismittel?”, MONITOR Nr. 485 am, December 20, 2001. Puesto en http://web.archive.org/web/20021218105636/www.wdr.de/tv/monitor/beitraege.phtml?id=379

28 La página está publicada en: http://www.fbi.gov/wanted/terrorists/terbinladen.htm

29 “FBI says, “No hard evidence connecting Bin Laden to 9/11,” Muckraker Report, June 6, 2006, publicado en; http://www.teamliberty.net/id267.html

30 Ibid.

31 President Bush Holds Press Conference, The James S. Brady Briefing Room, March 13, 2002. Posted at http://www.whitehouse.gov/news/releases/2002/03/20020313-8.html

32 John F. Burns,”10-Month Afghan Mystery: Is bin Laden Dead or Alive?,” New York Times, September 30, 2002.

33 Evans, Novak, Hunt and Shields, “Interview with General Richard Myers,” CNN, April 6, 2002.

34 Giles Tremlett (in Madrid), “Al-Qaeda leaders say nuclear power stations were original targets,” The Guardian, September 9, 2002; also see “Report: Bin Laden Already Dead,” FOX News, December 26, 2001; “Israeli Intelligence: Bin Laden is dead, heir has been chosen,” Special to World Tribune.com, October 16, 2002; “Musharraf: bin Laden likely dead,” CNN, January 19, 2002.

35 George Tenet, At the Center of the Storm, My Years at the CIA, HarperCollins, New York, 2007, p. 309.

36 The 9/11 Commission Report: Final Report of the National Commission on Terrorist Attacks Upon the United States, Norton & Co., New York, 2004, pp. 75-76.

37 El mayor del Ejército Eric Kleinsmith destruyó 2,5 terabits de datos de inteligencia sobre al-Qaeda en mayo y nio de 2000, por orden de Tony Gentry, abogado general del Comando de Inteligencia y Seguridad del Ejército. Es una cantidad inmensa de datos. Para obtener una idea de la dimensión de esa cantidad, hay que tratar de pensar en términos como ser: es el equivalente de un 25% de la Biblioteca del Congreso. Patience Wait, “Data-mining offensive in the works,” Government Computer News, October 10, 2005, posted at http://www.gcn.com/print/24_30/37242-1.html?topic=news

38 Philip Shenon, “Pentagon Blocks Testimony at Senate Hearings n Terrorism,” New York Times, September 20, 2005; also see Philip Shenon, “Second Officer Says 9/11 Leader was Named Before Attacks,” New York Times, August 23, 2005.

39 Declaración preparada de Anthony A. Shaffer, Lt Col., US Army Reserve, Senior Intelligence Officer, before the House Armed Services Committee, Wednesday February 15, 2006, full transcript posted at http://www.fas.org/irp/congress/2006_hr/021506shaffer.pdf

40 Las explicaciones oficiales son tan ridículas que ni siquiera merecen un comentario.

41 Ibid.

42 Will Dunham, “Three more assert Pentagon knew of 9/11 ringleader,” Reuters, September 1, 2005; “Navy Captain Backs Able Danger Claims,” FOX News, August 23, 2005; Vea también: Thom Shanker, “Terrorist Known Before 9/11, More Say.” New York Times, September 2, 2005.

43 Thomas H. Kean y Lee H. Hamilton, Without Precedent: The Inside Story of the 9/1 Commission, Alfred A, Knopf, New York, 2006, pp. 294-295.

44 Ibid.

45 Dan Eggen, “9/11 Panel Suspected Deception by Pentagon,” The Washington Post, August 2, 2006.

46 John Diamond y Kathy Kiely, “Officials: Sept. 11 attacks were planned since 1998,” USA Today, June 18, 2002.

47 Richard Sale, “NSA Listens to bin Laden,” UPI, February 13, 2001; also see John C.K. Daly, “Analysis: US Combs Airwaves for bin Laden,” UPI, February 21, 2001; also see “US Makes Cyberwar on bin Laden,” UPI, February 9, 2001.

48 Vea el informe final del Comité Conjunto de Investigación, Apéndice, p. 21, citado en Coll, Ghost Wars, p. 413., también vea nota 30, p. 629.

49 George Tenet, At the Center of the Storm, HarperCollins, New York, 2007, p.121.

50 Lawrence Wright, The Looming Tower: Al Qaeda and the Road to 9/11, Alfred A. Knopf, New York, 2006, pp.277-278.

51 By Lisa Myers, “Hindsight and the attacks on America,” NBC News, July 21, 2004, posted at http://www.msnbc.msn.com/id/5479799/

52 David Enser, Chris Plante and Peter Bergen, “USS Cole plot began after embassy attacks, investigator says, CNN News, December 20, 2002, publicado en http://archives.cnn.com/2000/US/12/20/terrorism.threat.02/

53 “US links Yemen clan to Sept. 11 and East Africa attacks,” MSNBC, February 14, 2002. archivado en http://www.bouwman.com/911/Operation/Yemen/Feb-15.html

54 Dallas Star-Telegram, June 7, 2002; también vea Miami Herald, June 6, 2002.

55 Miami Herald, June 6, 2002.

56 Para una excelente discusión de los numerosos casos en los que la CIA retuvo información, vea: Lawrence Wright, The Looming Tower: Al Qaeda and the Road to 9/11, Alfred A. Knopf, New York, 2006. Vea los capítulos 16-20.

57 Ian Henshall, 9/11 Revealed: The New Evidence, Carroll and Graf, New York, 2007, p.64.

58 Tenet lo menciona en sus memorias. At the Center of the Storm, p. 137.

59 Alexandra Richard, “The CIA met bin Laden while undergoing treatment at an American Hospital last July in Dubai, Le Figaro, October 11, 2001. (translated by Tiphaine Dickson)

60 Steve Coll, Ghost Wars: The Secret History of the CIA, Afghanistan, and bin Laden, from the Soviet Invasion to September 10, 2001, Penguin Press, New York, 2004, p. 442, also see note 14, p. 633.

61 Greg Palast and David Pallister, “FBI claims Bin aden Inquiry was frustrated: Officials told to ‘back off’ on Saudis before September 11,” Guardian (UK), November 7, 2001.

62 La estrategia neoconservadora para un imperio global de EE.UU. fue delineada en un documento de 2000: “Rebuilding America's Defenses: Strategy, Forces and Resources For a New Century.” Puede todavía ser visto en el sitio en la Red del Project for a New American Century (PNAC) web site

http://www.informationclearinghouse.info/article20521.htm